Viaje a Las Landas (III): Fiestas de Bayona, o entrar en una nueva dimensión

Hola a todos,

Hoy procedo a continuar con el relato de las accidentadas y surrealistas (pero divertidas ;P) experiencias de cuatro chicas (tres vascas y una asturiana) en fiestas de Bayona (Francia) este verano…

Me quedé en que acabábamos de llegar a Bayona después de superar un viaje en el autobús del infierno, y que tras ver un poco el desfile, nos dispusimos a cenar los bocatas que habíamos traído desde Vieux-Boucau.

Pues bien, nos sentamos en un pequeño parquecillo junto a las atracciones y allí empezamos a comer. Creo que no eran las 23h todavía. Yo tenía un dolor de tripa del demonio, así que estaba bastante incómoda allí sentada y comiendo un bocadillo, además.

No sé si fue por ese malestar momentáneo, y por lo que habíamos vivido en el bus las dos horas previas, pero el espectáculo que se estaba desarrollando ante mis ojos me estaba pareciendo dantesco… Un chico metiéndose una raya en mitad de la calle, sin ningún pudor, con su novia al lado, más que tapándole, de vigilante; bastante gente muy (demasiado) borracha (aunque esto es habitual en fiestas de este tipo, no tanto a las 23h); un montón (pero un montón) de tíos venga a intentar “entrarnos”…

Que si uno pide un cigarro y aunque no tenemos, se queda de “charleta”, que si otro cuenta que estuvo en Salú (Salou) y allí hay muchas chicas “calienteees”, que si “qué guapas sois”… Yo ahí opté por hacerme la sueca que no habla francés, para que si nos iban a dar la brasa, por lo menos que se esforzaran en hablarnos en castellano (lo poco que saben).

Al de un rato, tras cenar, ya viendo que mi dolor de tripa iba disminuyendo y por no aguantar a los “moscardones”, nos dirigimos al centro de la ciudad, donde se oía la música. Había una orquesta típica de fiestas, que para nuestra sorpresa cantaba muchas canciones en castellano e, incluso, en euskera. Ante este panorama más “agradable”, nos relajamos y echamos unos bailoteos. Teníamos al lado a dos españoles que también andaban flipando con el gran repertorio en castellano que tenía la orquesta. Quién nos iba a decir que escucharíamos “lega-legalización, cannabis de calidad y barato” en Francia… Jajajaja.

orq

De vez en cuando, se nos cruzaba algún “pasado” con el alcohol, pero bueno, eso siempre pasa en las fiestas de pueblo/ciudad; lo exótico es que en Bayona a las 24h ya estaban como a las 4 de la mañana.

Cuando ya nos cansamos de la música de la orquesta, que la verdad que estaba bastante bien, nos fuimos a la puerta de un bar, que con la música a tope (esta vez más de pachangueo) para toda la calle hacía las veces de txosna de Aste Nagusia. Allí nos pusimos en grupito cerrado (por si los “moscones”, XD) y nos dispusimos a bailar los éxitos del verano. Sobre todo yo, que voy ya sabida, y me conocía de memoria todos los hits franceses del momento. Mis amigas disfrutaban de los éxitos más internacionales y miraban como yo lo daba todo con cada canción. Y es que yo tengo un don y ese don es el de saberme las letras de todas las canciones; lo que me hace disfrutar al máximo siempre que hay musiquilla de por medio… Jajajaja.

Durante el rato que anduvimos bailoteando, se nos iban acercando de rato en rato diversos chicos buscando ligar. Primero, en la lejanía, nos miraban y planeaban cómo acercarse, y luego, venían con aires de seguridad (o fingiéndolos) y con una primera frase más que estudiada.

La verdad que era divertido verles llegar todo chulitos e irse al de unos minutos derrotados porque pasábamos de ellos. Y hay que reconocerles el valor. Además, cuando veían que no había manera, desistían y se marchaban de forma respetuosa. A mí me hacía mucha gracia ese ligoteo constante y me subía un poquito la autoestima (y algunos eran muy graciosos con sus bailoteos exagerados XD); no así a dos de mis amigas, que andaban escandalizadas con el “acoso y derribo” de los franceses.

Nos sorprendió bastante también cuando vimos que muchos de ellos (chicas, incluidas), gran parte de l@s que vestían el “uniforme oficial” blanco y rojo, llevaban escrito su estado civil en la espalda. Tipo: “10 meses con mi novio”, “futuro marido”, “felizmente casado”… Escrito a rotu, en la parte de atrás de la camiseta.

Y por supuesto, los solteros. Que ponían en grandes letras negras la palabra “SOLTERO” o “SOLTERA” en su espalda y debajo su número de teléfono y datos de contacto. Había uno incluso que tenía puesto que era soltero en varios idiomas, para que no hubiera duda. Un crack… Jajajaja.

Cuando ya llegó la hora de marchar, que a todo esto el último bus de Bayona a Vieux-Boucau era a las 4 de la mañana (que es el equivalente a las 8 de la mañana de España en “demacración”), nos fuimos yendo a la estación de autobuses. Decidimos marcharnos al de las 3 porque, a parte de que el bus tardaba casi 2 horas en llegar, no nos fiábamos de que el último estuviera lleno y no pudiéramos volver, viendo el espectáculo del bus de ida.

Nos pusimos a esperar en la parada que el autobusero del bus de ida nos había indicado que era el lugar de donde salía el autobús de vuelta de Bayona a Vieux-Boucau. Habíamos ido con un cuarto de hora de margen, pero pasaban los minutos y nuestro bus no llegaba. Cuando ya faltaba un minuto para las 3, preguntamos, ya que nos parecía raro que aún no hubiera llegado, y resulta que la parada estaba en la otra maldita punta de la estación.

El c***** del autobusero de la ida nos había indicado mal la parada, a mala leche a más no poder, porque nos había dicho que la parada estaba justo en la parte contraria a la que estaba realmente.

Nos recorrimos corriendo toda la estación, de punta a punta, porque ya eran las 3h, cuando de repente vimos que nuestro autobús estaba saliendo ya. Desesperadas, sin gotita de ganas de esperar otra hora allí a merced de más tíos pesados pidiendo besitos “de chicas guapas”, tal cual lo cuento; nos plantamos en mitad de la salida haciendo gestos y pidiéndole al autobusero que parara por Diosss.

El conductor tuvo misericordia y paró, lo que provocó nuestro alivio. Alivio que desapareció al subir al autobús y descubrir, no sólo que éste estaba lleno y que tendríamos que ir de pie otra vez, sino que los franceses allí presentes tenían todavía ganas de cachondeo y de reírse un poco de las únicas españolas de todo el autocar.

Nos recibieron al cántico de “Despacitooo”, algo que no dejaba de repetirse allá dónde íbamos en el sur de Francia, pero la canción se quedó ahí, porque ninguno se sabe ninguna frase más. Bueno, uno sí. Corrijo. El más “políglota” del lugar, se arrancó con un par de frases más de “Despacito”, que decidió acabar con un “chupa mi polla”. Innovador él.

El vacile siguió, y me hervía la sangre, porque era la única que estaba entendiendo las burradas que nos estaban diciendo, pero hacía como que no sabía hablar francés, por no entrar al trapo en minoría.

Un francés que iba sentado enfrente de mí, en conversación con una amiga suya, decidió evaluar “en mi cara” si yo le gustaba, mirándome de arriba a abajo y concluyendo que sí tendría sexo conmigo (por decirlo finamente), pero que quizás era “demasiado joven para él”. Por su parte creo que no tendría más de 30 años, pero me congratulé de que pensara que yo era demasiado joven, para que no me diera la tabarra. No obstante, acabó molestándome igualmente, y mandándome callar al final, cuando descubrió que yo no quería seguirle el rollo y le mandé a paseo.

Gracias a Dios, cuando el jolgorio generalizado cesó, y dado que el viaje fue de casi hora y media (menos que a la ida, de todas maneras), el susodicho se durmió y me dejó en paz. Sin embargo, un amigo suyo, del estilo, se picó porque “las españolas” seguíamos hablando entre nosotras (un poco a mala leche, la verdad) y él quería descansar, y empezó a insultarnos, a nosotras, al País Vasco, a España y vete a saber a quién más.

Lo cierto que en ese momento el resto del autobús se portó y le recriminaron, entre gritos, que era un gilipollas y que se callara. Que una cosa es el vacile de “Despacito” y otra cosa, los insultos xenófobos. Lo cual se agradece. En ese momento, el chaval se calló y no volvió a decir nada más. Eso sí, no dejó de mirarme mal durante todo el viaje, incluso si yo no hablaba y lo hacían mis amigas, pues concentró todo su odio “español” en mí, al detectar, aunque yo fingía que no entendía, que era la única que sabía francés.

Una vuelta super cómoda y agradable, vaya.

Cuando “mis amigos franceses” se bajaron en su pueblo, que de noche no sé cuál sería, respiré aliviada y además, pudimos sentarnos en su sitio. Madre mía, qué descanso… Jajajaja.

Sin embargo, ahora venía lo más complicado, pues nuestra parada de bus se encontraba, como a la ida, a las afueras del pueblo, en una zona boscosa. Y como es comprensible, casi a las 5 de la mañana, ir andando por allí nos daba reparo. Rezamos para que el conductor quisiera pararnos en el centro del pueblo, pues en realidad no tenía que desviarse del camino.

Como vi que el hombre estaba hasta las narices de todo, me acerqué a él con mi mejor sonrisa y modales. Y al final… Coló, el señor aceptó y paró en el centro del pueblo. Lo que aprovechamos, no solo nosotras, sino buena parte del autobús. Mis amigas me quisieron mucho en ese momento, ya que por fin, ¡podíamos ir a dormir! Jajajaja. Finalmente, a las 5 o así, después de toda la aventura.

arbol

Y hasta aquí el post de hoy. ¿No os habéis cansado sólo de leerlo? Jajajaja. Pero no penséis que aquí acaba todo. El próximo post tratará sobre lo que pasó la noche siguiente a ésta, que yo creo que es la parte más divertida de todo el viaje. ¡Imaginaros!

Pero eso será en el próximo post. Como os dije, este mini-viaje a Las Landas dio lugar a horas y horas de anécdotas ;P

¡Hasta la próxima!

Anuncios
Publicado en Viajes | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

Viaje a Las Landas (II): Locura en Bayona/Lo llaman fiestas, pero lo podrían llamar guerra

Hoy, como lo prometido es deuda, y dado que ya he terminado con mi máster (finalmente), y aún no he empezado de nuevo con el alemán (empiezo mañana), voy a relataros la segunda parte de mi viaje a Las Landas con mis amigas del máster a finales de julio.

Dejé el último post en que, el primer día, nos fuimos a la cama a las tantas después de tanto reír… No obstante, al día siguiente, entre que el desayuno sólo estaba hasta las diez y que teníamos unas ganas de sol increíbles, nos levantamos bastante prontito. ¡Y lucía un resplandeciente sol!

Así que, tras desayunar, nos fuimos como alma que lleva el diablo a la playa de Vieux-Boucau. Como fuimos previsoras, y antes de ir de viaje, nos aprovisionamos con todo tipo de comidas y bebidas en diversos supers españoles, nos pudimos llevar el almuerzo (latas de ensaladillas, patatas, frutos secos… Todo sanísimo XD) para comer en la playa y así no irnos del sol ni un momento (una buena idea si quieres quemarte entera, que es lo que pasó XD).

Así que allí nos pasamos toda la mañanita, más a gusto que ni sé, que si: nos echamos cremita y tomamos el sol, luego un baño, paseo, picoteamos algo, sacamos fotos, comentamos cualquier tontería, cotilleamos… El paraíso, vamos. Relax total después de los últimos meses de estrés en el máster.

Llegó la hora de comer y nos comimos lo que habíamos llevado. Y como ya llevábamos mil horas al sol y alguna ya se estaba poniendo rojita, nos dirigimos al hotel entre risas y planeando nuestra salida nocturna a fiestas de Bayona. Ay madre, si hubiéramos sabido lo que se avecinaba… Jajajaja.

En el hotel, nos quedamos otro rato al sol, en la piscina, chapoteando y en las tumbonas, también más a gusto que un arbusto, y pensando que ese rojo que nos empezaba a surgir a todas en zonas aleatorias del cuerpo, no era para tanto. ¡Error!

piscina

Tras fotos varias de nuevo y otro rato de charleta relajada, nos comenzamos a arreglar para la noche (que lo nuestro con la coquetería es de traca… Jajaja) Como empezamos con tiempo, y como ya teníamos reservado desde España el autobús para ir a Bayona, nos dio tiempo a ponernos guapas, comprar un bolso (que a mí se me había olvidado llevar uno, ¡oops!), pasar por la farmacia a por un pintauñas y piropear al farmacéutico en prácticas en castellano pensando que no lo iba a entender (cuando era español, el pobre Víctor XD), hacer los bocatas para la noche, cargar con las bebidas de rigor, etc. etc. Y sacar fotos, ¡claro! Éso último es imprescindible.

20626282_286712291735074_7420399551571082328_omoi-e1508088223742.jpg

El quemado de la mañana comenzó a dar señales de vida y justo antes de salir, teníamos un dolor y una rojez de otro planeta (cada una en un sitio distinto del cuerpo jajajaja) No obstante, aún con un dolor agudo a cada roce de la ropa, nos dispusimos a viajar a Bayona, que no sé diga…

¡Y ahí empieza el rock and roll! ;P

Bien, resulta que nosotras habíamos reservado cuatro asientos en un autobús (nada barato, por cierto) para ir a fiestas de Bayona sobre las 21h, para así no tener que coger el coche. Como yo me requete-conozco el pueblo, tenía más o menos controlado dónde estaba la parada del bus. Pero entre comprar el bolso nuevo, cargar con las comidas y bebidas, etc. se nos echó el tiempo encima. Y claro, cuando vino la hora de ir a la parada, me entraron dudas. ¿Era por allí? ¿Era por allá? Pregunté, pero tampoco me quedó muy claro, porque soy un desastre con las indicaciones. Así que, angustiadas, con el tiempo justo para titubear, comenzamos a andar. Y pensamos que íbamos bien hasta que llegó una bifurcación, ¿y ahora qué?

Se me ocurrió llamar a la atención al cliente de la empresa de autobuses, que a todo esto, yo soy la única que puede comunicarse allí, porque mis amigas no saben francés y los franceses… sólo saben francés. De lo malo, yo trabajo en el Consulado de Francia de mi ciudad, así que no tengo problema con el idioma (menos mal). Por otra parte, Internet no nos funcionaba.

Intenté explicarle a la nada amable señorita por teléfono que andábamos perdidas, pero ella insistía en que preguntase a alguien en el lugar. Y yo, insistiéndole en que allí en mitad del bosque no había nadie. Al final, y menos mal, se le ocurrió decirme que la parada estaba al lado de la discoteca Matreshka, mientras que en el papel de los billetes ponía que la parada estaba al lado de la discoteca Asiana (que ya no está y ha sido sustituida por esta dichosa Matreshka). Entonces, entendí porque días antes en Google Maps no salía la maldita parada. La colgué, porque la señora ya estaba gritándome. Pero el problema seguía, ¿qué hacíamos si no sabíamos ir a Matreshka?

Mis amigas no dejaban de probar si iba Internet, y yo intentaba pensar una solución. Pero nada. Entre tanto, en un giro de los acontecimientos, una de nosotras le espetó al móvil “Discoteca Matreshka”, y el móvil no sólo entendió lo que decía, sino que Internet funcionó justo en ese instante de forma milagrosa y localizó la discoteca, haciéndonos un itinerario desde nuestra ubicación en ese momento hasta la misma. Parecía una película, ¡estábamos salvadas!

Pero claro, faltaban como 20 minutos para que pasara el bus y estábamos a unos 16 minutos de la parada (sin perdernos). Así que dos de nosotras empezamos a correr como locas (después de estar ahí arreglándonos Jajajaja) mientras que las otras dos iban por detrás cargando con los víveres.

Tras una carrerita buena, llegamos dos minutos antes de la supuesta hora de llegada del autobús. Y… allí no había nadie. Nos pareció raro, porque el autobús se supone que estaba a punto de pasar y ya estábamos temiendo que, después de toda la carrera, hubiera pasado ya. Decidimos esperar por si el autobús llegaba con retraso, pero los minutos pasaban y pasaban… Y nada.

Nuestra indignación/enfado iba in crescendo, cuando por fin vimos al dichoso bus aproximarse. ¡Aleluya!, se me escapó.

Pero las caras de alegría se fueron disipando según se acercaba y veíamos no sólo que el autobús eran una auténtica tartana, sino que iba hasta los topes de gente. Hasta los topes quiere decir que había gente que iba de pie. Con razón había tardado tanto…

bus1

Dentro había una horda de gente de nuestra edad, vestida con los colores típicos (sí, los de San Fermín) que parecía que ya había comenzado la fiesta (y el bebercio) hacía unas horas. Por supuesto, al vernos, hubo pitorreo generalizado, porque ya no cabía un alfiler y por españolas, claro.

Lo que no calcularon es que yo hablaba francés y que me fui enterando durante las dos horas de trayecto (¡dos horazas!) de las “palabras lujuriosas” e “insultos xenófobos”, por decirlo así, que algunos de ellos (no todos) nos iban dirigiendo, tanto a la ida como a la vuelta. Y claro, una calladita, que estábamos en clara minoría Jajajaja.

Al principio íbamos de pie, pero tras unos minutos, un chico de lo más decente que había en el autobús, y que hablaba castellano, desalojó a un par de borrachuzos del medio, y nos cedió un asiento libre, que compartieron dos de mis amigas. Mi otra amiga y yo nos acomodamos en las escaleras de la puerta de atrás del autocar, al lado de unos franceses, cuyas piernas, abiertas, nos quedaban a la altura de la cara. Un show, vamos.

Uno de ellos le preguntó al otro: “¿Qué, te gustan las españolas?” A lo que ése contestó: “No sé, aún no las he probado”. Ingenioso él.

Puedo aseguraros que fueron dos de las horas más largas de mi vida, no sólo por la incomodidad de las escaleras, sino por la locura desbordada de estos franceses, que a las 21h estaban ya como si fueran las 3 de la mañana.

bus2

Cánticos sin fin a todo volumen, tíos bebiendo y fumando en mitad del autobús, gritos desaforados, un par de ellos haciendo cabriolas por encima de los asientos (como os lo cuento), uno haciendo ejercicio en las barandillas superiores del autobús, etc. etc. Incluso, una chica vomitando dentro del bus, para escarnio público, y que el conductor (que también tuvo que aguantar lo suyo) abandonó sin piedad en un pueblo que no conozco antes de llegar a destino… La tercera guerra mundial parecía aquéllo.

Con lo educados que son los franceses con los que me reúno a diario en el Consulado y en este autobús nos encontramos con lo peor de lo peor… Vaya imagen que se llevaron mis amigas de los jóvenes galos. Aún hoy cuando ven a algún turista francés por la ciudad, tuercen el gesto… Jajajaja.

Os juro que cuando pisé el suelo de Bayona, me dieron ganas de besarlo, como el Papa.

Justo al llegar nosotras, estaba el desfile en todo su apogeo, con las carrozas representando los diferentes países pasando unas detrás de las otras. Había varias carrozas muy chulas, pero no estábamos de humor y aún seguíamos un poco aturdidas por lo del autobús.

desfile

Tras sacarnos las fotos de rigor, decidimos sentarnos en un huequillo a comer, que dicen que con el estómago lleno se ven la cosas de otra manera….

Y aún nos quedaba toda la noche por delante… Madre mía.

Pero eso ya os lo contaré en el próximo post, que lo que viene ahora también da para largo ;P

¡Hasta la próxima!

Publicado en Viajes | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , | 9 comentarios

Viaje a Las Landas: Parte I (Comienzo de la aventura)

Algunos dicen que los mejores viajes son aquéllos en los que viajas con la gente adecuada en el momento adecuado. Otros dicen que los mejores son los viajes en los que ves/haces un montón de cosas y llegas más cansado a casa de lo que saliste. La gente más “Mr. Wonderful” asegura que cuando más te ríes de viaje, mejor viaje está siendo. Y finalmente, están los que dicen (yo incluida) que los mejores viajes son aquéllos en los que tienes mil y una anécdotas que contar a tu vuelta.

Pues bien, cuando en tu viaje se han cumplido todas y cada una de las premisas anteriores es que de verdad ha sido un GRAN VIAJE.

Como sabréis, un viaje se disfruta antes, durante y después (no hay más que leer este post). Por eso, si te tiras dos meses deseando que llegue el viaje como si no hubiera un mañana, es imposible que algo salga mal.

Cuando mis tres amigas del máster y yo salimos hacia Las Landas el día D tras la hora de comer, la emoción en el ambiente era más que palpable. Íbamos en el coche deseando llegar, y al cruzar la frontera y ver que en Francia despuntaba el sol, no cabíamos en nosotras de felicidad. ¡Nos esperaba la playa!

Cuando comenzamos a vislumbrar Vieux-Boucau, ellas se sorprendieron por el encanto de este pequeño pueblito. Yo respiré aliviada como el que vuelve a casa y descubre que todo sigue igual que cuando se fue.

Nada más hacer el check-in en el hotel, que la verdad estaba bastante bien (pese al mal Wifi), y tras descubrir que las dos habitaciones que nos habían dado estaban comunicadas (no sabéis las risas que nos iba a procurar eso), nos fuimos a la playa como alma que lleva el diablo.

Según íbamos recorriendo los escasos metros desde el hotel (que estaba en un punto intermedio entre el centro del pueblo y la playa) a la famosa playa de Vieux-Boucau, mi emoción iba in crescendo. Cuando subimos la pequeña cuesta que da paso a la playa, un “Oooh” conjunto se nos escapó de la boca.

landes

La playa de Vieux-Boucau es una preciosidad a todas horas, pero con la luz de los rayos de sol de final de tarde estaba realmente alucinante. Corrimos a aposentarnos en un lugar estratégico de la playa y ya por fin comprendimos: ¡Estábamos de vacaciones! Y todas juntas 🙂

Llegó entonces la hora de las fotos (a absolutamente todo), de los baños con revolcones de olas incluidos, a los “ay, pero qué bien se está”, las miradas de complicidad ante la presencia de algún surfista, las bromas, los planes por realizar en los siguientes cuatro días… Y las risas, muchas risas (y esos audios para la posteridad XD).

 

WhatsApp Image 2017-07-29 at 01.21.09 (2)

Yo soy la del flequillo y el pelo mojado, jeje.

Por la noche, y tras arreglarnos (como van a salir estas veinteañeras tan presumidas sin chapa y pintura XD) dimos una vuelta por los alrededores del lago marino y les enseñé a las chicas el mágico lugar por detrás del mismo en el que cuando se pone el sol sobre el agua, con la playa (donde al día siguiente nos quemaríamos de lo lindo) de fondo y las casitas a un lado, y la pequeña islita del lago enfrente, a una le da por pensar que la vida es bella.

Completamente relajadas, mis amigas me confesaron que tenía razón cuando un mes atrás, estando aún en clase, no dejaba de asegurarlas que Vieux-Boucau es precioso y que les iba a encantar.

WhatsApp Image 2017-07-29 at 01.20.55 (2)

Tras ese momento zen, cenamos en una agradable pizzería con un concierto de reggae de fondo (en Vieux-Boucau en verano todos los días hay algún acto/concierto/baile) y puede que brindáramos por nosotras y yo dijera alguna cosa sensiblera sobre nuestra amistad y sobre lo agradecida que estoy de haberlas conocido en el máster. Pero sólo puede ;P.

Tras la cenita y un helado (que la vida no está hecha para contar calorías), nos fuimos a la cama a descansar, no sin antes no dejar de reír hasta la una de la mañana: que si no hay wifi en las habitaciones, que si sacamos unas sillas a la terraza y tratamos de subir las primeras fotos a Facebook sin mucho éxito, que si levanto el ordenador así se cargan… Jajajajaja.

A la una y pico, y con los vecinos de terraza supongo que hasta las narices de nosotras, nos metimos en la cama (dos en cada habitación) y nos dormimos ajenas a lo que nos esperaba al día siguiente…

Y que os contaré en el próximo post.

No es por tirar un cebo tipo programa de cotilleo, pero no os perdáis las aventuras de cuatro españolas en las fiestas francesas de Bayona. Aún hoy me muero de la risa cada vez que cuento todas las anécdotas de esa noche a algún amigo/compañero/conocido/familiar que nos se las conozca ya de memoria de las veces que las he referido.

¡No os lo perdáis! Jajajaja

¡Hasta la próxima!

PD. Espero que la vuelta al “cole” os haya ido muy bien a todos 🙂

Publicado en Viajes | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , | 9 comentarios

¡SIGUEN LAS VACACIONES! LA BELLA SICILIA

Hola a todos,

Me marcho a finales de la semana que viene 15 días de vacaciones a Sicilia y la Costa Amalfitana (Italia), por ello no quería dejar de escribir un pequeño post, aunque sea breve, antes de irme.

Imagen relacionada

Simplemente quería anunciaros que cuando vuelva escribiré sendos posts sobre el mini-viaje, del que ya os comenté alguna cosilla, a Las Landas (Francia) con mis amigas de clase 20626282_286712291735074_7420399551571082328_o.jpg (y del que he vuelto encantada, ¡lo pasamos realmente bien! De 10, ya os contaré. Desconexión total y muchas anécdotas graciosas jejeje); y sobre este largo viaje a Italia con mis padres que comenzaré en breve.

La verdad es que van a ser unas muy buenas vacaciones, entre unas cosas y otras. Pero merecidas, la verdad. Ha sido un año muy feliz, pero super intenso (nuevo máster, nuevo trabajo, nuevos amigos-increíbles, etc.) así que ya tocaba un poquito de relajación y divertimento… Jajajaja.

Os cuento a mi vuelta, espero que vuestro verano también esté yendo de cine.

¡Hasta la próxima!

PD. Soy la de en medio 😉

Publicado en Viajes | Etiquetado , , , , , , , | 15 comentarios

Inauguración vacacionera 2017: Les Landes (France)

Hola a todos,

Os escribo cuando por fin termina una semana, un mes, un año… de locura. En realidad no termina, pero me permite un descansito. Y es que al final de esta misma semana, ¡cojo mis primeros 4 días de vacaciones!

Creo que ya era hora y que resulta más que merecido, así que este viernes voy a coger carretera y manta con 4 amigas del máster y ¡nos vamos a Las Landas!

Los que sigáis este blog desde hace tiempo, recordaréis que ya estuve en las Landas, exactamente en Vieux-Boucau (el pueblo a donde también vamos esta vez) hace unos tres o cuatro años con otros amigos de la uni (https://viajandoseaprende.wordpress.com/2014/08/04/aquitania-calor-y-diversion-a-la-francaise/), pero es que ¡me encanta! No lo puedo remediar.

Y es que este pequeño pueblito llamado Vieux-Boucau me tiene enamorada: el lago marino, las enormes playas, el omnipresente buen tiempo, la animación, el ambiente, el buen rollo de la gente, etc.

Si bien la otra vez fuimos más de relax, esta vez aprovecharemos que nos coincide el fin de semana de fiestas de Bayona y nos dejaremos pasar por allí para disfrutar de unas fiestas que nos han recomendado con vehemencia; también es probable que visitemos alguna discoteca del lugar y si el cuerpo nos lo permite, también visitaremos algunos pueblos cercanos a Vieux-Boucau (Moliets entre ellos), de esos pequeños típicos de Las Landas que tanto me gustan. También nos estamos planteando subir hasta Burdeos y pasar por la famosa Dune du Pilat…

Resultado de imagen de dune du pilat

Aunque no sé si será demasiado para cuatro días, porque queremos también descansar un poco (el máster y el trabajo nos tienen agotadas) en la playita, aprovechando que en Vieux-Boucau casi siempre hace buen tiempo.

En fin, que queremos hacer de todo y descansar, pero sobre todo disfrutar. Así que cuando vuelva ya os contaré si hemos visitado cositas o al final hemos optado por tumbarnos al sol… ¡Cualquier opción es buena en este caso! Jajajajaja

Lo dicho, ya os contaré qué tal a la vuelta. Y vosotros, ¿conocéis las Landas? ¿Me recomendáis alguna cosa para visitar/hacer?

Gracias por leerme, como siempre.

¡Hasta la próxima!

Publicado en Viajes | Etiquetado , , , , , , , , , , , , | 6 comentarios

¡Viajando se aprende! estrena Twitter

Buenos días,

Hace un mes que no os podido escribir. Perdonadme pero el trabajo y el máster (y el alemán) me han tenido absorbida… No obstante, me complace anunciaros que ¡Viajando se aprende! estrena Twitter.

Hasta ahora no me había atrevido, pero creo que ya es hora de tener una cuenta en la que anunciar los nuevos posts, recuperar entradas antiguas, etc.

Espero que os guste ¡y que me sigáis! ;P: https://twitter.com/aprendiviaje

Aprovecho para anunciar que, ya que llega el verano (aunque yo estudio y trabajo hasta agosto), intentaré escribiros más a menudo y que a partir de octubre, se avecinan cambios en mi blog (pero a mejor, no os asustéis jajajaja). Ya os iré contado.

Gracias a todos,

Nos leemos por aquí y ahora también en Twitter 😉

tw blog

Publicado en Viajes | Etiquetado , , , , , , | 6 comentarios

CONSEJO DEL DÍA: LA IMPERDIBLE BUDAPEST

Hoy he decidido hablaros de la ciudad de Budapest (Hungría) Resultado de imagen de budapest, que visité hace unos años y que me sorprendió muy gratamente (he de confesar que mis expectativas previas no eran muy altas). Me ha apetecido hablaros de esta ciudad, porque creo que está infravalorada por parte del turista medio. Y es que, para mí, Budapest es una ciudad impresionante y de una belleza fuera de lo común (incluso más que Praga, me atrevería a decir) y de una majestuosidad enorme.

Tanto Buda y Óbuda, como Pest (las partes en las que divide la ciudad de Budapest el río Danubio) tienen lugares emblemáticos que me encantaron, y vistos de noche aún más.

No obstante, si hay que sacarle un “pero” a Budapest diría que me disgustó un poco el hecho de que hubiese tantos mendigos durmiendo en la calle, tanto de día como de noche, sin que nadie se inmutase. Y no sólo eso, sino que andando por las calles de Budapest puedes cruzarte en la misma acera con gente de apariencia adinerada y muy bien vestidos, y con mendigos pidiendo en la calle o gente pobre con vestimentas raídas, como si tal cosa. Y parece que a nadie le extrañe esa exacerbada diferencia existente entre la gente humilde y los ricos, que se entremezclan de una manera muy extraña por las calles de Budapest, y a la que yo, como extranjera, no estoy acostumbrada.

Pese a lo anterior, que al fin y al cabo es la pura realidad, por mucho que nos duela o nos incomode, Budapest me parece una ciudad preciosa y que no convendría perdernos. Por eso, no entiendo que mucha gente se olvide de Budapest y le dé “prioridad” a Praga o a Viena, cuando Budapest no tiene nada que envidiarlas (más bien al contrario).

De hecho, si os he de ser sincera, para mí, que he visitado las tres ciudades, mi ciudad favorita de entre las tres es claramente Budapest Resultado de imagen de budapest, con diferencia.

¿Y vosotros qué pensáis? ¿Estáis de acuerdo conmigo?

¡Hasta la próxima!

Publicado en Viajes | Etiquetado , , , , , , , , , | 10 comentarios